Preguntas frecuentes
¿Qué puedo esperar del proceso?
Depende de lo que se traiga y de la disposición a mirarse de verdad. No hay resultados garantizados, porque este no es un proceso lineal ni igual para todo el mundo.
Lo que sí ocurre cuando hay compromiso y honestidad: se empieza a ver con más claridad lo que antes estaba nublado. Se comprenden patrones que se repetían sin darse cuenta. Las decisiones empiezan a tomarse desde un lugar más propio y menos condicionado.
El proceso funciona cuando hay voluntad real de explorarse, no cuando se busca una solución rápida o una respuesta externa. El trabajo es de quien lo vive. El acompañamiento, mío.
¿Hay algún compromiso formal antes de empezar?
Antes de iniciar el proceso se firma un acuerdo sencillo que establece las bases del acompañamiento: confidencialidad, forma de trabajo, condiciones y responsabilidades de ambas partes.
No es burocracia. Es la base que hace posible que el proceso funcione con claridad y confianza desde el principio.
¿Qué ocurre con mi privacidad?
Todo lo que se comparte en las sesiones es estrictamente confidencial. Los datos personales y el contenido de las conversaciones no se utilizan ni se comparten sin consentimiento previo.
Al finalizar el proceso, se puede decidir si dejar un testimonio o feedback, y en qué términos hacerlo. Esa decisión es siempre de quien ha vivido el proceso.
¿Debo comprometerme a un número determinado de sesiones?
No. La forma de trabajar es flexible: se puede optar por sesiones individuales o por un plan de acompañamiento de 2 ó 4 sesiones al mes, según el ritmo y las necesidades de cada momento.
Cada sesión se abona antes de realizarse. Es la forma de garantizar el compromiso de ambas partes con el proceso.
Dicho esto, suele recomendarse completar al menos las primeras 4 sesiones para que el proceso tome profundidad y dirección. A partir de ahí, cada persona decide su ritmo.
¿Cuánto dura una sesión?
Aproximadamente 60 minutos, aunque no hay un tiempo rígido. Cada persona y cada momento son diferentes, y si estamos en medio de algo importante no se corta la sesión por el reloj.
El tiempo está al servicio del proceso, no al revés.
¿Cuál es la diferencia entre el coaching de vida y la terapia psicológica?
Son disciplinas distintas aunque complementarias. La psicoterapia trabaja principalmente desde el diagnóstico y el tratamiento de malestar psicológico, y suele requerir una titulación específica en psicología o psiquiatría.
El coaching integrativo parte de otro lugar: no hay diagnóstico ni etiquetas. Se trabaja desde la curiosidad, el autoconocimiento y la responsabilidad personal. Se explora la historia, los patrones y las creencias, no para explicar el sufrimiento, sino para comprender cómo funcionamos y desde ahí elegir de forma más consciente. Es un acompañamiento profundo, pero orientado al crecimiento y a la acción, no al tratamiento.
Si hay indicios de que una persona necesita atención psicológica o psiquiátrica, siempre se deriva a los profesionales adecuados.
¿Cuántas sesiones necesito?
No hay una respuesta única. Cada proceso es diferente y cada persona marca su propio ritmo.
Dicho esto, suele recomendarse completar al menos las primeras 4 sesiones para que el proceso tome profundidad y dirección. A partir de ahí, se evalúa sesión a sesión si tiene sentido continuar y con qué frecuencia.
En promedio, quienes hacen un proceso completo tienen entre 8 y 12 sesiones a lo largo de varios meses. Pero hay quienes encuentran lo que necesitan antes, y quienes prefieren un acompañamiento más largo.
El objetivo no es generar dependencia sino todo lo contrario: que cada vez se necesite menos acompañamiento externo y más confianza en la propia capacidad de decidir.
¿Con qué frecuencia se hacen las sesiones?
Depende de cada persona y momento. Lo habitual es empezar con una sesión semanal o quincenal, y a medida que el proceso avanza, los intervalos se van espaciando de forma natural.
Eso no es un retroceso, sino una señal de crecimiento y autonomía.
¿Dónde se realizan las sesiones?
De forma presencial en Marbella o por videoconferencia, según la situación y preferencia de cada persona.
¿Cuáles son las opciones de pago?
Transferencia bancaria
Bizum
Efectivo